Wonder Woman: Wrestling against the crime
Posted: Wed Aug 15, 2018 4:04 pm
(Elements in this story:
Mixed Wrestling
Spanking
Maledom
Wonder Woman in a mexican Wrestling match? Of course
(Remember, I write about Gal Gadot version, since there is not many stories or pics of her)
"Hace tres días que esta persona se hizo humo, y las autoridades parecen dormidas." Diana Prince seguía con detenimiento la desaparición de un investigador especialista en Biohacking, la implantación de chips bajo la piel para llevar datos y la historia clínica dentro de uno mismo. Últimamente, trabajaba en dispositivos que amplíen las capacidades físicas y mentales del ser humano para lograr una reversión en enfermedades, y ese proyecto estaba dando sus primeros pasos.
Todo esto lo averiguó por su cuenta, porque no existía en la prensa más convencional mayor interés en esta noticia. ¿Acaso lo ocultaban?
"¿Qué hizo luego de conseguir el presupuesto para el proyecto?" Diana en su forma civil interrogó a una investigadora, colega del hombre desaparecido, haciéndose pasar por una periodista.
"Nunca lo consiguió, necesita algunos dólares más para poner en funcionamiento el biohacking destinado a mejorar la salud de personas enfermas. Lo último que me dijo fue que recibió una visita en su casa. Le ofrecieron un trabajo en México con la promesa de, junto a estas personas, lograr el financiamiento del proyecto, pero él se negó, no tengo idea por qué."
No había nombres, fechas, nada. Sólo datos aislados y un contacto en México. Consiguió la dirección del investigador, hackeó la cámara de seguridad y revisó día por día. Una secuencia llamó su atención: Una camioneta estacionando bruscamente frente a la puerta de su casa, hombres de negro ingresando y...¡el investigador siendo arrastrado hasta la camioneta! Buscó exhaustivamente datos sobre ese vehículo, acercó la cámara para capturar los rostros de estos secuestradores y realizó una minuciosa búsqueda.
El único dato que surgió a través de su investigación fue que los nombres de estos intrusos captados por la lente aparecían en la lista de accionistas de una pequeña y pujante empresa de lucha libre mexicana que intentaba obtener cierto prestigio dentro del espectáculo deportivo. Generación Lucha Libre (GLL) estaba producido por Francisco Guzmán, un empresario desconocido y alejado del ojo público que siempre estuvo ligado al ámbito deportivo, financiando a una compañía de suplementos nutricionales.
"Llamativo. Desde hace unas semanas que México está presente en mi vida, primero en la piel de Eduardo, el trabajador del laboratorio. Ahora con la desaparición de este investigador, un -aparente- secuestro en el que aún no han pedido nada a cambio.
_________________________________________________________________________________________________________
Llegó y no se tomó el tiempo de visitar las playas ni dar un paseo. Averiguó la dirección exacta de las oficinas de Generación Lucha Libre y se armó con su icónico traje de batalla. Sigilosa, esperó en un ventanal y siguió con la mirada a uno de los distraídos oficinistas.
¡Crash!
Un vidrio se hizo añicos por la patada de Wonder Woman.
"Me lleva..." El tipo se encontró amarrado por el brilloso Lazo de la Verdad que le oprimía los brazos y el torso. Vio a la alta y escultural mujer de rojo y azul ante él, con el par de ojos negros ardientes como su propio Lazo.

"¿Qué hicieron con el investigador?"
"Lo...lo capturamos por orden del señor Guzmán."
"¿Para qué lo quieren?"
"El señor Guzmán está interesado en su conocimiento de Biohacking...no me dijo por qué."
Diana devolvió una mueca de incredulidad, aunque evidentemente esto era cierto, la verdad no escapa al Lazo de Hestia. "¿Dónde está?"
"¡Suéltalo, primor!" Wonder Woman volteó y vio a un hombre de bigotes delgados y tez oscura. Estaba en la planta de arriba, parado en la puerta de una habitación reforzada, poderosamente blindada, del lado de afuera. "Oh, la famosa Mujer Maravilla. Qué placer tenerte por aquí. Tan bella, tan fuerte, tan sabia, con ese rostro de muñeca...y tan imbécil de creer que tu presencia cambiará las cosas. Soy Francisco Guzmán, y es cierto, tenemos a John Filkenstein, su querido investigador desaparecido."
Wonder Woman se inclinó para dar un salto y resolver esto a golpes, pero el secuestrador le presentó al hombre cautivo dentro de la habitación. "Entiendo tu ira, pero si te acercas, este hombre muere. El sitio está diseñado para despedir un gas mortal que nosotros podemos activar cuando queramos. Si quieres mantenerlo con vida, será mejor que me escuches, Mujer Histérica."
Diana miró furiosa a su alrededor, la mayoría de los hombres estaban armados por mera formalidad, pues poco y nada harían con sus balas. Sin embargo, ella tampoco podía atacar, corría riesgo la vida del desaparecido investigador. "¿Qué deseas a cambio?"
El hombre de bigotes la miró con atrevimiento. "A ti."
Se mostró insultada y frunció el ceño. Francisco Guzmán soltó una risa. "Ja, no es lo que tú piensas. Verás, mi compañía de lucha libre necesita un impulso, ese impulso me traerá ganancias, y esas ganancias harán que nuestro proyecto pueda ser financiado."
"¿De qué proyecto hablas?" Preguntó la Princesa de Themyscira.
"No puedo decirlo...aún. Pero si sigues los pasos al pie de la letra, no sólo salvarás la vida de este eximio Biohacker, sino que te enerarás de lo que estoy hablando. Por el momento, debes hacer sólo una cosa..."
Diana estaba harta del suspenso. "Dilo ya, mi finalidad es proteger la vida del señor Filkenstein."
"Perfecto. Quiero que tengas un combate contra uno de mis luchadores en el evento de mañana. Ya la estoy promocionando, la gente se está volviendo loca."
"Esto es ridículo, ¿quieres que luche en tu estúpido show?" Negó con la cabeza ante tal extraña petición. Aunque luego comprendió, el tipo pensaba como empresario. ¿Qué liga de lucha libre en todo México no querría tener la aparición de la superheroína más famosa del mundo?
"Sí, quiero que luches contra nuestro campeón, el Tornado Valbuena, y te dejes ganar. Siendo sabia como Atenea, imagino que sabes que la lucha libre está guionada y se sabe de antelación quién vencerá y quién perderá. Imagina esto: El Tornado Valbuena, nuestro luchador, nuestra raza, venciendo a la guerrera milenaria más popular. El campeón mexicano consolidándose el gran héroe nacional al vencer a la Princesa Amazona. ¡Suena fantástico! Sabía que no ibas a negarte, y desde hace horas anuncié este combate, tomaste una acertada decisión, hermosa...el investigador vivirá un día más."
Diana lo miró secamente. "¿Y luego qué? Lucho contra este Tornado, me dejo ganar, record de ventas, tus bolsillos se llenan de dinero, ¿y lo liberas?"
Francisco Guzmán sonrió. "No te apresures, y prepárate para la lucha. Si todo sale bien, nuestro amigo seguirá con vida."
____________________________________________________________________________________________________________
"Damas y caballeros, el combate más esperado de la noche. Este es, probablemente, uno de los mayores desafíos que ha enfrentado y enfrentará esta leyenda enmascarada que ha librado mil batallas en el cuadrilátero. Él es nuestro campeón, vive, suda y sangra lucha...¡El Tornado Valbuena!"
El presentador lo anunció con vehemencia y la gente estiró los brazos para saludar a aquel hombre musculoso e imponente de un metro ochenta y ocho de estatura que se dirigía al ring. Su máscara estaba adornada por vivas llamas que surcaban su cubierto rostro y delineaban el contorno de sus ojos. Chocó el puño contra la palma de su otra mano y dio un trote hacia el cuadrilátero. Se subió al esquinero y saludó al animado público alzando su cinturón de Campeón Mexicano de Lucha Libre.
"La capacidad del estadio está sobrepasada, sí que es popular la marrana esa." Dijo Francisco Guzmán mirando a uno de sus cómplices dentro del estadio. "Me acaban de anunciar que están depositando el dinero a mi cuenta debido al éxito de este espectáculo. Retiren las máquinas que necesiten y que el investigador empiece a trabajar en ello."
El anunciador advirtió al público. "Y ahora, es momento de presentar a su rival. Como anticipé, una de las rivales más peligrosas que pueda llegar a tener. Esta insólita lucha tendrá en un mismo ring a una diosa contra un mortal. Viene de Themyscira, es Princesa de las Amazonas e hija del dios Zeus, conocida por todos como...¡Mujer Maravilla!"
Aplaudieron y abrieron los ojos sorprendidos al verla. Allí estaba Diana, avanzando por la rampa hacia el ring con sus larguísimas piernas moviéndose con estilo y firmeza. Además de su armadura compuesta por las botas rojas, la corta falda azul cortada por su sinuoso cinturón dorado, los brazaletes y el top rojo, llevaba una capa bordó que rodeaba su cuello y caía sobre su espalda. En cada mano llevaba el escudo y la filosa espada que corta átomos, mirando desafiante a su mortal rival.

Abandonó sus armas, se quitó la capa y entró al cuadrilátero. Se puso en el centro y cruzó sus brazaletes para el deleite de sus fanáticos.
El Tornado Valbuena la miró sutilmente seducido. "Es un honor tenerte en este ring, no sé por qué se te dio por luchar aquí siendo la heroína más importante del mundo, pero estás más que bienvenida."
Al mismo tiempo que apretó su mano, lo miró con desconcierto. "¿No sabe? Claro que no sabe, esto se mantiene en absoluto secreto, incluso para los luchadores." Pensó, y le dio una sonrisa que iluminó todo el estadio.
"¿Leíste el libreto? ¿Sabes lo que tienes que hacer, verdad?" Preguntó el luchador.
"Por supuesto, lo memoricé." Contestó Diana, apoyándose de espaldas en la soga y estirando sus brazos.
No sólo al Tornado Valbuena le parecía surrealista la imagen de la mismísima Wonder Woman, con su Lazo colgando en la cintura, sus icónicos colores y su fascinante presencia, en el centro de un ring de lucha de México a punto de enfrentarse con él, sino a todos los allí presentes. Les resultaba inconcebible, pero estaba ocurriendo.
La campana sonó y los contendientes se miraron fijamente. Alzaron los brazos y se trenzaron midiendo sus fuerzas.
Esta historia continuará.
Mixed Wrestling
Spanking
Maledom
Wonder Woman in a mexican Wrestling match? Of course
"Hace tres días que esta persona se hizo humo, y las autoridades parecen dormidas." Diana Prince seguía con detenimiento la desaparición de un investigador especialista en Biohacking, la implantación de chips bajo la piel para llevar datos y la historia clínica dentro de uno mismo. Últimamente, trabajaba en dispositivos que amplíen las capacidades físicas y mentales del ser humano para lograr una reversión en enfermedades, y ese proyecto estaba dando sus primeros pasos.
Todo esto lo averiguó por su cuenta, porque no existía en la prensa más convencional mayor interés en esta noticia. ¿Acaso lo ocultaban?
"¿Qué hizo luego de conseguir el presupuesto para el proyecto?" Diana en su forma civil interrogó a una investigadora, colega del hombre desaparecido, haciéndose pasar por una periodista.
"Nunca lo consiguió, necesita algunos dólares más para poner en funcionamiento el biohacking destinado a mejorar la salud de personas enfermas. Lo último que me dijo fue que recibió una visita en su casa. Le ofrecieron un trabajo en México con la promesa de, junto a estas personas, lograr el financiamiento del proyecto, pero él se negó, no tengo idea por qué."
No había nombres, fechas, nada. Sólo datos aislados y un contacto en México. Consiguió la dirección del investigador, hackeó la cámara de seguridad y revisó día por día. Una secuencia llamó su atención: Una camioneta estacionando bruscamente frente a la puerta de su casa, hombres de negro ingresando y...¡el investigador siendo arrastrado hasta la camioneta! Buscó exhaustivamente datos sobre ese vehículo, acercó la cámara para capturar los rostros de estos secuestradores y realizó una minuciosa búsqueda.
El único dato que surgió a través de su investigación fue que los nombres de estos intrusos captados por la lente aparecían en la lista de accionistas de una pequeña y pujante empresa de lucha libre mexicana que intentaba obtener cierto prestigio dentro del espectáculo deportivo. Generación Lucha Libre (GLL) estaba producido por Francisco Guzmán, un empresario desconocido y alejado del ojo público que siempre estuvo ligado al ámbito deportivo, financiando a una compañía de suplementos nutricionales.
"Llamativo. Desde hace unas semanas que México está presente en mi vida, primero en la piel de Eduardo, el trabajador del laboratorio. Ahora con la desaparición de este investigador, un -aparente- secuestro en el que aún no han pedido nada a cambio.
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Llegó y no se tomó el tiempo de visitar las playas ni dar un paseo. Averiguó la dirección exacta de las oficinas de Generación Lucha Libre y se armó con su icónico traje de batalla. Sigilosa, esperó en un ventanal y siguió con la mirada a uno de los distraídos oficinistas.
¡Crash!
Un vidrio se hizo añicos por la patada de Wonder Woman.
"Me lleva..." El tipo se encontró amarrado por el brilloso Lazo de la Verdad que le oprimía los brazos y el torso. Vio a la alta y escultural mujer de rojo y azul ante él, con el par de ojos negros ardientes como su propio Lazo.

"¿Qué hicieron con el investigador?"
"Lo...lo capturamos por orden del señor Guzmán."
"¿Para qué lo quieren?"
"El señor Guzmán está interesado en su conocimiento de Biohacking...no me dijo por qué."
Diana devolvió una mueca de incredulidad, aunque evidentemente esto era cierto, la verdad no escapa al Lazo de Hestia. "¿Dónde está?"
"¡Suéltalo, primor!" Wonder Woman volteó y vio a un hombre de bigotes delgados y tez oscura. Estaba en la planta de arriba, parado en la puerta de una habitación reforzada, poderosamente blindada, del lado de afuera. "Oh, la famosa Mujer Maravilla. Qué placer tenerte por aquí. Tan bella, tan fuerte, tan sabia, con ese rostro de muñeca...y tan imbécil de creer que tu presencia cambiará las cosas. Soy Francisco Guzmán, y es cierto, tenemos a John Filkenstein, su querido investigador desaparecido."
Wonder Woman se inclinó para dar un salto y resolver esto a golpes, pero el secuestrador le presentó al hombre cautivo dentro de la habitación. "Entiendo tu ira, pero si te acercas, este hombre muere. El sitio está diseñado para despedir un gas mortal que nosotros podemos activar cuando queramos. Si quieres mantenerlo con vida, será mejor que me escuches, Mujer Histérica."
Diana miró furiosa a su alrededor, la mayoría de los hombres estaban armados por mera formalidad, pues poco y nada harían con sus balas. Sin embargo, ella tampoco podía atacar, corría riesgo la vida del desaparecido investigador. "¿Qué deseas a cambio?"
El hombre de bigotes la miró con atrevimiento. "A ti."
Se mostró insultada y frunció el ceño. Francisco Guzmán soltó una risa. "Ja, no es lo que tú piensas. Verás, mi compañía de lucha libre necesita un impulso, ese impulso me traerá ganancias, y esas ganancias harán que nuestro proyecto pueda ser financiado."
"¿De qué proyecto hablas?" Preguntó la Princesa de Themyscira.
"No puedo decirlo...aún. Pero si sigues los pasos al pie de la letra, no sólo salvarás la vida de este eximio Biohacker, sino que te enerarás de lo que estoy hablando. Por el momento, debes hacer sólo una cosa..."
Diana estaba harta del suspenso. "Dilo ya, mi finalidad es proteger la vida del señor Filkenstein."
"Perfecto. Quiero que tengas un combate contra uno de mis luchadores en el evento de mañana. Ya la estoy promocionando, la gente se está volviendo loca."
"Esto es ridículo, ¿quieres que luche en tu estúpido show?" Negó con la cabeza ante tal extraña petición. Aunque luego comprendió, el tipo pensaba como empresario. ¿Qué liga de lucha libre en todo México no querría tener la aparición de la superheroína más famosa del mundo?
"Sí, quiero que luches contra nuestro campeón, el Tornado Valbuena, y te dejes ganar. Siendo sabia como Atenea, imagino que sabes que la lucha libre está guionada y se sabe de antelación quién vencerá y quién perderá. Imagina esto: El Tornado Valbuena, nuestro luchador, nuestra raza, venciendo a la guerrera milenaria más popular. El campeón mexicano consolidándose el gran héroe nacional al vencer a la Princesa Amazona. ¡Suena fantástico! Sabía que no ibas a negarte, y desde hace horas anuncié este combate, tomaste una acertada decisión, hermosa...el investigador vivirá un día más."
Diana lo miró secamente. "¿Y luego qué? Lucho contra este Tornado, me dejo ganar, record de ventas, tus bolsillos se llenan de dinero, ¿y lo liberas?"
Francisco Guzmán sonrió. "No te apresures, y prepárate para la lucha. Si todo sale bien, nuestro amigo seguirá con vida."
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"Damas y caballeros, el combate más esperado de la noche. Este es, probablemente, uno de los mayores desafíos que ha enfrentado y enfrentará esta leyenda enmascarada que ha librado mil batallas en el cuadrilátero. Él es nuestro campeón, vive, suda y sangra lucha...¡El Tornado Valbuena!"
El presentador lo anunció con vehemencia y la gente estiró los brazos para saludar a aquel hombre musculoso e imponente de un metro ochenta y ocho de estatura que se dirigía al ring. Su máscara estaba adornada por vivas llamas que surcaban su cubierto rostro y delineaban el contorno de sus ojos. Chocó el puño contra la palma de su otra mano y dio un trote hacia el cuadrilátero. Se subió al esquinero y saludó al animado público alzando su cinturón de Campeón Mexicano de Lucha Libre.
"La capacidad del estadio está sobrepasada, sí que es popular la marrana esa." Dijo Francisco Guzmán mirando a uno de sus cómplices dentro del estadio. "Me acaban de anunciar que están depositando el dinero a mi cuenta debido al éxito de este espectáculo. Retiren las máquinas que necesiten y que el investigador empiece a trabajar en ello."
El anunciador advirtió al público. "Y ahora, es momento de presentar a su rival. Como anticipé, una de las rivales más peligrosas que pueda llegar a tener. Esta insólita lucha tendrá en un mismo ring a una diosa contra un mortal. Viene de Themyscira, es Princesa de las Amazonas e hija del dios Zeus, conocida por todos como...¡Mujer Maravilla!"
Aplaudieron y abrieron los ojos sorprendidos al verla. Allí estaba Diana, avanzando por la rampa hacia el ring con sus larguísimas piernas moviéndose con estilo y firmeza. Además de su armadura compuesta por las botas rojas, la corta falda azul cortada por su sinuoso cinturón dorado, los brazaletes y el top rojo, llevaba una capa bordó que rodeaba su cuello y caía sobre su espalda. En cada mano llevaba el escudo y la filosa espada que corta átomos, mirando desafiante a su mortal rival.

Abandonó sus armas, se quitó la capa y entró al cuadrilátero. Se puso en el centro y cruzó sus brazaletes para el deleite de sus fanáticos.
El Tornado Valbuena la miró sutilmente seducido. "Es un honor tenerte en este ring, no sé por qué se te dio por luchar aquí siendo la heroína más importante del mundo, pero estás más que bienvenida."
Al mismo tiempo que apretó su mano, lo miró con desconcierto. "¿No sabe? Claro que no sabe, esto se mantiene en absoluto secreto, incluso para los luchadores." Pensó, y le dio una sonrisa que iluminó todo el estadio.
"¿Leíste el libreto? ¿Sabes lo que tienes que hacer, verdad?" Preguntó el luchador.
"Por supuesto, lo memoricé." Contestó Diana, apoyándose de espaldas en la soga y estirando sus brazos.
No sólo al Tornado Valbuena le parecía surrealista la imagen de la mismísima Wonder Woman, con su Lazo colgando en la cintura, sus icónicos colores y su fascinante presencia, en el centro de un ring de lucha de México a punto de enfrentarse con él, sino a todos los allí presentes. Les resultaba inconcebible, pero estaba ocurriendo.
La campana sonó y los contendientes se miraron fijamente. Alzaron los brazos y se trenzaron midiendo sus fuerzas.
Esta historia continuará.



