Wonder Woman Over the shoulder carry
Posted: Fri Sep 07, 2018 4:15 pm
Scene from my story Wrestling against the crime, where the bad guy is upset with our heroine, and carry her over his shoulder to the arena:
(...) El hombre de bigote delgado y camisa suelta miró severamente a la Princesa de Themyscira. "Ahora sí que me hiciste enojar. Escúchame bien, puta carilinda, vas a dejar atrás los berrinches, pues te llevaré a la arena...¡yo mismo!"
"No vas a llevarme, yo puedo seguir sol...¡Eh!"
En una inesperada secuencia, sintió los brazos del captor alrededor de su cintura, alzándola en el aire. Con la sorpresa dibujada en su rostro, se halló siendo cargada encima de su hombro. "¡No, no me lleves así!"
"Sí, te llevaré cargándote como si fueras una bolsa de patatas hasta la jaula, con tu culo inmortal suspendido en el aire."
La indigna posición favoreció a que su falda se levante y sus pliegues se recuesten sobre su espalda. Francisco Guzmán exhibía la cola de Wonder Woman, sus nalgas prácticamente descubiertas ante la parcial protección de su pequeña y reveladora malla azul, y lo hacía deliberadamente. Con una mano le sujetaba el muslo mientras que la otra descansaba firmemente sobre su cachete derecho. Bajaron por unas escaleras, Diana lo hacía maldiciendo y pataleando, con su cuerpo colgando sobre el hombro de su enemigo como si se encontrara en un tendedero. Francisco Guzmán reía maliciosamente.
Las larguísimas piernas de Wonder Woman seguían pedaleando en el aire, sus botas rojas pataleaban irregularmente.
Carried by GREEKGODARES
"Tranquila, Mujerzuela Maravilla, no te canses antes de la lucha que te espera." Le dijo el empresario, conduciéndola por un largo pasillo oscuro. Como una anticipación de lo que iba a ser una vergonzosa entrada, Diana oía un insoportable bullicio cada vez más cerca a medida que era llevada irremediablemente sobre el hombro de su captor, a enfrentar su destino.
Suspendida en el aire, alzó la cabeza y giró el cuello alarmada, mirando a sus espaldas. El pasillo oscuro dio lugar a una potente luz artificial, y a pocos metros, una jaula que se prolongaba hasta el techo, con la puerta metálica abierta, esperándola. Miró a su izquierda, luego a su derecha, el lugar estaba lleno de gente enardecida que la esperó impaciente, y al reconocerla comenzaba a celebrar y a felicitar a Francisco Guzmán. Negándole una entrada digna a la jaula de combate, entró con ella en su hombro y se paseó dentro de la jaula.